Salidas de Pesca: ¡Truchazos Peleadores y Engaños Geniales! Pesca Épica en el Río Grande (Sin Caña de Mosca)
Posted by: edgardon 2025/12/3 15:48:20 2801 reads
El aroma del río era el despertador perfecto. Nos habíamos instalado en "La Balsa", el complejo de cabañas de mi amigo Walter, justo donde el Río Grande lame la orilla. Lo de Walter es más que un alojamiento; es un rincón de pescadores con un precio súper accesible. La vista desde la cabaña ya te decía que estabas en el paraíso de Trevelin.
El primer día, la misión era el Río Grande. Walter nos había asegurado que las truchas estaban "activas", y no mintió. Eran truchas hermosas y peleadoras, de esas que te hacen sentir cada vibración hasta el codo.
Lo más divertido era nuestra técnica. Pescábamos con mosca, ¡pero sin equipo de mosca! El sistema que usamos es una joya de la inventiva patagónica:
Se trata de una pequeña boya que se carga de agua para darle peso. Después, un chicote de tanza y, finalmente, la mosca. El peso de la boya llena nos permitía ganar distancia con un lance de spinning convencional. No hacía falta cargar con la costosa caña de mosca; con la de spinning, podías poner tu Royal Wulff o tu Adams justo donde querías.
Cada pique era un desafío electrizante, y ver cómo la trucha saltaba buscando liberarse de la mosca era un espectáculo. El Río Grande nos regaló una jornada inolvidable de capturas y risas, el agua corriendo como banda sonora.
Al día siguiente, decidimos cambiar de escenario y nos dirigimos al Puerto Limonao. La vista era sencillamente bellísima. El agua era tan súper clara y cristalina que podías ver las piedras del fondo, un espejo natural rodeado de montañas. Aunque el desafío era mayor por la visibilidad, la paz y el paisaje valieron cada minuto.
Pero la guinda del viaje llegó el último día en el Río Percy. Esta vez, el maestro fue mi nieto. Armamos los equipos y, con una soltura increíble para su edad, se puso a mostrarme cómo se hacía.
"Así abuelo, tenés que acompañar más el lance," me decía mientras su boya con agua y mosca aterrizaba suavemente en el punto exacto.
Me dio una clase magistral de lanzamientos correctos, ¡ja ja ja! Fue un momento invaluable: el rol se invirtió, y yo fui el alumno en las aguas del Percy.
Fue un viaje perfecto: truchas espectaculares, el alojamiento y la amistad de Walter en "La Balsa", y la alegría de compartir la pasión en el río con mi nieto. Trevelin y sus ríos nunca defraudan.
COMPLEJO LA BALSA : https://www.instagram.com/labalsacomplejo/?hl=es







